Para Cecy, que gusta de los cuentos antiguos
y pasea por el paisaje de los sueños, haciendo sonar campanillas.
Perdida en el laberinto de mi cerebro unidireccional y de neurona hiperventilada, encontré esta historia que leí en un viejo libro de leyendas orientales. Hoy la transcribo en versión remasterizada, pues a pesar de los [muchos] años es una de mis favoritas. Si alguien encuentra el original, que me pase la información, por favor.
y pasea por el paisaje de los sueños, haciendo sonar campanillas.
Perdida en el laberinto de mi cerebro unidireccional y de neurona hiperventilada, encontré esta historia que leí en un viejo libro de leyendas orientales. Hoy la transcribo en versión remasterizada, pues a pesar de los [muchos] años es una de mis favoritas. Si alguien encuentra el original, que me pase la información, por favor.
En una región remota de China vivía un hombre
llamado Li Po (en realidad no recuerdo su nombre, pero soy quien relata el
cuento y los personajes se llaman como yo quiera, ¿de acuerdo?). Li Po era
famoso por sus pinturas, tan hermosas y realistas que podía olerse el perfume
de las flores en sus cuadros. Si pintaba un río, se escuchaba el canto del agua
entre las piedras y si se trataba de una escena otoñal, del lienzo emanaba la
humedad de los bosques coloridos, el ruido de las hojas arrastradas por el
viento y el canto de las aves migrando hacia el sur. No pintaba sino atrapaba
fragmentos de vida con los pinceles. Su fama creció hasta traspasar los límites
del valle y llegar a oídos del emperador.
A los emperadores les encantan los pronombres posesivos, aquel no era
una excepción y envió a sus
mandarines en busca del pintor, pues “No hay mejor sitio para lo mejor
que el mejor de los palacios, o sea,
el mío”. Contra una lógica tan
aplastante no hay nada qué hacer y Li Po se convirtió en inquilino privilegiado
de un luminoso pabellón exclusivo, repleto de lienzos, pinceles y pinturas de
mil colores, con la única misión de dibujar para el deleite del emperador y sus
invitados.
Sin embargo, algo extraño sucedía con sus obras. Las flores de los
lienzos se marchitaban, el azul del cielo languidecía hasta convertir el día en
noche tormentosa y lúgubre, los pájaros permanecían mudos en las ramas de unos
árboles macilentos y los arroyos se convertían en charcas de aguas turbias y
pestilentes. La vida abandonó las acuarelas y el chinito Li Po, sentado bajo los cerezos,
pasaba las horas con la mirada enredada entre las nubes.
“¿No estás contento con lo que te he
proporcionado?”, le preguntó el emperador.
“Te agradezco, señor, tanta
generosidad, pero quisiera regresar a mi aldea”, respondió el artista, “Añoro
los arrozales mecidos por el viento del valle, el murmullo del río y la risa de las jóvenes junto a la fuente.”
“¡Imposible!¡Absurdo!”, replicó Mío
Mí (así se llamaba el emperador), “Eso nada vale comparado con lo que aquí te
ofrezco”.
Li Po se limitó a callar y haciendo una reverencia (si no lo hacía así le
cortaban la cabeza) se retiró a sus aposentos.
A la mañana siguiente uno de los mandarines con coleta y ropas
brillantes se presentó espantado en el salón del trono.
“¡Mi señor, vuestro Li Po ha desaparecido!”
El emperador fue hasta el pabellón rodeado de
cerezos y comprobó que efectivamente su
pintor no estaba. Sólo encontró en el centro de la estancia un gigantesco
lienzo. La tela despedía el intenso perfume de arrozal maduro, listo para la
cosecha. A lo lejos se vislumbraba una aldea semioculta bajo la niebla matinal
y un ruido de agua y risas se escuchaba entre los cañizales. Sobre el rocío que
cubría las colinas podían verse perfectamente unas huellas, que desde una de
las esquinas del cuadro señalaban el punto de fuga infinito, hasta desaparecer entre
las callejuelas y las casas de piedra. El emperador comprendió que Li Po había logrado
huir hacia su propia ilusión, utilizando la única puerta imposible de cerrar:
su arte. Fundiéndose, como un trazo más, en la pintura que reproducía el
sitio dónde realmente se sentía libre y feliz.
No hay mejor palacio para el ser humano que la libertad propia, y si aprendes a manejar los pinceles, nada ni nadie podrá impedirte crear un paisaje único, donde el límite lo marquen tus anhelos, por muy imposibles o absurdos que parezcan. Una puerta al infinito de la cual sólo tu corazón guarde la llave.
No hay mejor palacio para el ser humano que la libertad propia, y si aprendes a manejar los pinceles, nada ni nadie podrá impedirte crear un paisaje único, donde el límite lo marquen tus anhelos, por muy imposibles o absurdos que parezcan. Una puerta al infinito de la cual sólo tu corazón guarde la llave.
Sokol Mi Leta - Jesse Manno

Qué lindo! Nadie puede cortar tus alas, sólo nosotros mismos y va a ser que no.
ResponderSuprimirBonito detalle para Cecy.
Un beso chino, qué leches!
un día mas allá de cualquier tiempo, ella se coloco dulcemente el llamador de ángeles y salio a caminar, y al llegar al otro lado del paisaje, comenzó a tintinear:):):) y supo en ese momento que algo cambio...
ResponderSuprimirGracias Edu, el cuento es precioso y lo guardare en mi corazón...pintare besos de colores...(estoy muy emocionada)
pintura, poesía, música, cualquiera de las artes te hace libre
ResponderSuprimirencantadora historia remasterizada la de Li Po sentado bajo los sakuras, imagen preciosa y llena de poesía
felicitaciones EDU
abrazo
Querido Eduardo, lo cierto es que nunca había escuchado esta preciosa historia...la libertad es el don más preciado, dispuesto para alcanzar una estrella o una galaxia entera...gracias por compartirlo y por contarlo tan prolijamente. Recibe mi cariño y un fuerte abrazo.
ResponderSuprimirHola amigo!!! No hay didáctica mejor que la metáfora. Me impresionó tu cuento.. me gustó y mucho. Besos de libertad desde Cáceres.
ResponderSuprimirA Cecy le habrá encantado seguro,pero no menos a quienes hemos leido esta historia de huida hacia la majestuosa e inigualable libertad.
ResponderSuprimirEs absolutamente preciosa.
Por cierto,Eduardo, no consigo seguirte.
No me sale arriba esa posibilidad ni tampoco veo por ningún lado tus seguidores.
Así que ando algo perdida con tus publicaciones y mis deberes.
Un placer la historia.
Beso y abrazo.
Hay veces Eduardo que yo también desaparecería por le esquinita de un cuadro hacia un ocaso naranja en una playa solitaria...Preciosa historia.
ResponderSuprimirBesos desde el aire
La libertad alcanza todos los recobecos de nuestro corazón, hasta los más tapados por una dictadura. Palacio que sabe a libertad el que has escrito.
ResponderSuprimirBlogsaludos
Una belleza... tanta dulzura en este relato... tanta, que realmente me senti como EL...
ResponderSuprimirGracias a Cecy por dejarme conocerte y gracias a tí por dejarme pasar un momento mágico!!!
Besos a tu alma, van!!!
Una historia preciosa y reflexiva a la vez, no conocía este cuento chino y mira que me habrán contado. Una bella dedicatoria a una dama del pincel de un maestro de la pluma y la palabra.
ResponderSuprimirBesitos a los dos y mi cariño.
He ido al blog de Cecy y ella nos remite a este hermoso cuento. Hoy he escuchado hablar a presos y comentaban algo parecido a lo que tu escribes: la libertad no solo consiste en andar y estar donde uno quiere, sino que es algo más poder hacer y sentirse independiente, autónomo, dispensado de ataduras... y de esto habla tu cuento.
ResponderSuprimirSin duda a Cecy le encantará.
un saludo
Lo más preciado: La libertad. Preciosa historia, nueva para mi. Besos para tí y Cecy.
ResponderSuprimirEl cuento remasterizado es bellísimo y su mensaje una auténtica joya a tener en cuenta siempre. Gracias :)
ResponderSuprimirNo dudo que a Cecy le habrá derretido el detalle :)
un abrazo admirado
Ni hao, mi Querido Amigo.
ResponderSuprimirLa historia, por demás bella, también desborda sabiduría. Casi, casi, hemos confluido en la misma lìnea de pensamiento: la vida,como un cuadro, un paisaje único, pintado con los propios pinceles.
Li Po (qué bello nombre elegiste!)consiguió liberarse gracias a su imaginación, esa llave que abre todas las cerraduras y consiguió la libertad.
Mi abrazo para Vos y para Ceci, la musa. Muchas Gracias!
Hermosa historia, ha sido un placer leerte. El arte no se inventa ni se obliga, nace, brota como una flor del campo.
ResponderSuprimir¡¡Aplausos!!
Ale
Me gusta mucho el tema que planteas y de la forma tan bonita que lo has hecho.
ResponderSuprimirMe pregunto si realmente hay alguna forma de libertad, de alguna manera en la vida siempre estamos atados a algo, consciente o inconscientemente (vaya palabreja).
De todas formas el que haya experimentado alguna vez en su vida la libertad, aunque haya sido un sólo segundo, ha tenido un tesoro entre sus manos. Sólo el corazón nos puede llevar a ser libres
Un fuerte abrazo Eduardo y buen fin de semana
Meu querido fofinhi, estou numa semana tumultuada e por isso ando meio sumida. Sabe que gosto de entrar e ler devagar, bebendo as palavras e essa semana nao tenho conseguido. Depois volto aqui e comento tá bom? Essa semana tem simulação da defesa da dissertação e ainda nao terminei meus slaides. Agora vou tirar uma soneca e depois começar de no a confeccionar meu trabalho pra apresentação.
ResponderSuprimirVolto depois e nao me esqueça.
Apague isso tá?
beijokas beijokitas e beijokonas para um fofinho.
Que es la libertad? hay tantas repuestas como individuos en el mundo. Pero siempre hay que ser fiel a la libertad de cada uno respetando la de los demás. Un relato precioso con mucha moraleja. Me ha gustado mucho su forma de escapar ha sido muy listo. Un bessito
ResponderSuprimirEduardo, es maravilloso. Y con lo que me gustan los cuentos =)
ResponderSuprimirGracias por esta remasterización.
Y mis felicitaciones, cuanta cuentos.
Muchos saludos.
Ps. Me encantaría compartirlo más allá, con tu permiso y los créditos correspondientes ¿sí?
querido amigo eduardo,
ResponderSuprimirhá algo de primordial, quase genesíaco na cultura/literatura oriental que, mais do que jogos concetuais, trabalha a vida como ela é: feita de ganhos e perdas, alegrias e tristezas, respiração e morte. a liberdade? talvez o que ajude a tornar cada um dos pares dicotómicos menos insuportáveis ao ser humano...
um abraço!
p.s. a descrição inicial do pintor li po recordou-me a descrição de giotto, pela boca de sophia de mello breyner andresen, no seu pequeno livro "cavaleiro da dinamarca"
abraço renovado!
:) Gracias Edu!
ResponderSuprimirMe encanto lo de "amiga mía".
Obrigado
ResponderSuprimirgracias por tu visita y comentario.
pero no votaste en una residencia de mayores o si?
:)
un abrazo
Já tinha saudades de passar para te ler Eduardo. Bonito relato.
ResponderSuprimirMagnifica dedicação à tua amiga, de louvar.
um abraço, boa semana
oa.s
Gracias:)
ResponderSuprimirespero que estés bien, has andado callado y ausente.
te mando muchos besos alados...